Metrópolis (1927): la película que imaginó el futuro hace casi un siglo
Hay películas antiguas que se conservan como una curiosidad histórica y otras que, pese al paso de las décadas, siguen pareciendo sorprendentemente modernas. Metrópolis, dirigida por Fritz Lang y estrenada en 1927, pertenece sin duda al segundo grupo.
Mucho antes de que el cine nos mostrara ciudades futuristas repletas de rascacielos, robots, enormes fábricas y sociedades dominadas por la tecnología, Metrópolis ya había imaginado ese mundo.
Y lo más interesante es que, casi cien años después, muchas de las preguntas que plantea continúan vigentes.
Una ciudad dividida entre dos mundos
La historia transcurre en una gigantesca ciudad futurista en la que las clases sociales viven completamente separadas.
En la superficie se encuentran los privilegiados, rodeados de comodidad, enormes edificios y jardines. Muy por debajo de ellos viven los trabajadores, obligados a mantener funcionando las gigantescas máquinas que sostienen toda la ciudad.
Freder, hijo del hombre que controla Metrópolis, prácticamente desconoce esa realidad hasta que conoce a Maria, una joven que intenta transmitir un mensaje de esperanza entre los trabajadores.
El descubrimiento del mundo subterráneo transforma completamente su forma de entender la ciudad.
Pero las tensiones entre quienes controlan Metrópolis y quienes trabajan para mantenerla comienzan a crecer.
Y entonces aparece uno de los personajes más famosos de la historia de la ciencia ficción: el robot de Metrópolis.
El robot que ayudó a definir la ciencia ficción
Uno de los grandes iconos visuales de la película es la Maschinenmensch, la denominada “mujer máquina”.
El inventor Rotwang consigue darle la apariencia de Maria, creando así una versión artificial capaz de manipular a los trabajadores.
La imagen metálica de este personaje se convirtió con el tiempo en uno de los diseños más reconocibles del cine.
Su influencia puede rastrearse en numerosas películas posteriores. El British Film Institute señala que elementos de Metrópolis, desde su robot hasta sus enormes paisajes urbanos, dejaron una huella visible en buena parte del cine de ciencia ficción posterior.
El futuro imaginado en 1927
Uno de los mayores atractivos de Metrópolis es simplemente observar cómo los cineastas de principios del siglo XX imaginaban el futuro.
La ciudad está formada por enormes torres conectadas mediante vías elevadas, vehículos circulando entre edificios gigantescos y una infraestructura completamente dominada por máquinas.
Todo fue realizado mucho antes de la existencia de los efectos digitales.
Fritz Lang y su equipo utilizaron maquetas, decorados monumentales, trucos de cámara y técnicas fotográficas para construir esta gigantesca ciudad.
El resultado continúa siendo impresionante.
El propio Lang relacionó parte de la inspiración visual de la película con la impresión que le produjo contemplar los rascacielos de Nueva York.
Una película sobre tecnología, trabajo y desigualdad
Debajo de su espectacular estética futurista, Metrópolis cuenta una historia sobre la relación entre las personas y las máquinas.
Los trabajadores aparecen literalmente sometidos al ritmo de gigantescos mecanismos industriales.
Las máquinas necesitan personas para funcionar, pero al mismo tiempo parecen consumirlas.
Por eso resulta fácil encontrar paralelos con debates que todavía existen alrededor de la automatización, las condiciones laborales, el poder económico y la desigualdad.
La ciudad de Metrópolis funciona perfectamente desde la perspectiva de quienes viven arriba.
Pero ese bienestar depende completamente del esfuerzo de quienes viven debajo.
Una influencia que todavía puede verse en el cine
La importancia de Metrópolis dentro de la ciencia ficción es enorme.
Sus escenarios urbanos ayudaron a establecer buena parte del lenguaje visual utilizado posteriormente para representar ciudades futuristas y distópicas.
El BFI incluso señala su influencia en películas como Blade Runner y Brazil, entre muchas otras producciones posteriores.
También su combinación de arquitectura Art Déco, expresionismo alemán, tecnología y elementos góticos terminó convirtiéndose en una referencia visual recurrente dentro del género.
Muchas imágenes que hoy asociamos automáticamente con la ciencia ficción ya estaban presentes, de alguna manera, en esta película de 1927.
Una película que estuvo a punto de perderse
La historia de Metrópolis fuera de la pantalla también es fascinante.
Después de su estreno, la película fue recortada y distribuida en diferentes versiones. Durante décadas se creyó que una parte importante del metraje original estaba definitivamente perdida.
Sin embargo, en 2008 apareció en Argentina una copia que contenía numerosas escenas que no se encontraban en las restauraciones conocidas hasta entonces.
Gracias a ese descubrimiento fue posible reconstruir una versión mucho más cercana a la película concebida originalmente.
¿Vale la pena ver Metrópolis hoy?
Hay que recordar que estamos frente a una película muda estrenada en 1927.
Su ritmo, actuaciones y forma de contar la historia pertenecen a otra época.
Pero precisamente ahí se encuentra parte de su encanto.
Ver Metrópolis permite descubrir de dónde provienen muchas ideas que posteriormente se convertirían en habituales dentro de la ciencia ficción.
Robots humanoides, ciudades verticales, megacorporaciones, trabajadores sometidos a enormes sistemas tecnológicos y sociedades profundamente divididas aparecen aquí décadas antes de convertirse en elementos habituales del género.
Por eso Metrópolis no es solamente una película antigua.
Es prácticamente una ventana hacia el momento en que el cine comenzó a imaginar cómo podría ser nuestro futuro.
Ver Metrópolis online
Si quieres descubrir esta pieza fundamental de la historia de la ciencia ficción, puedes encontrar Metrópolis (1927) en StrimTube, dentro de nuestro catálogo de películas disponibles públicamente mediante YouTube.
Ver Metrópolis en StrimTube: https://strimtube.com/pelicula/metropolis/
